Paso 1: Preparación de la base de té Proceso de producción del kombucha
Prepare una solución concentrada remojando té negro o verde en agua hirviendo. Disuelva azúcar en el té caliente para crear la base de “té dulce” rica en nutrientes esencial para la fermentación. Deje que esta mezcla se enfríe completamente a temperatura ambiente.

Paso 2: Inoculación y fermentación primaria
Una vez enfriado, vierta el té dulce en un recipiente de fermentación desinfectado. Añade el kombucha maduro y sin pasteurizar (conocido como “líquido iniciador”) y un SCOBY (cultivo simbiótico de bacterias y levaduras). Cubra el recipiente con un paño transpirable sujeto con una goma elástica, para permitir el intercambio de gases y evitar la contaminación. Colóquelo en un lugar oscuro y bien ventilado a 20-30°C durante 7-14 días, dependiendo de la acidez deseada.
Paso 3: Aromatización y carbonatación (fermentación secundaria)
Después de la fermentación primaria, retire con cuidado la SCOBY con las manos o utensilios limpios y resérvela con un poco de líquido iniciador para el siguiente lote. El líquido restante puede aromatizarse opcionalmente con frutas, hierbas o especias. Transfiéralo a frascos herméticos y resistentes a la presión (por ejemplo, frascos con tapa abatible) y ciérrelos herméticamente. Déjela a temperatura ambiente entre 3 y 7 días más para que adquiera una carbonatación natural.
Paso 4: Acondicionamiento y envasado
Una vez carbonatada a su gusto, refrigere las botellas para ralentizar la fermentación. La kombucha terminada ya está lista para su consumo o envasado comercial.
